Inicio
Destinos
Hoteles de Lujo
Tours de Lujo
Acerca de Nosotros
Contáctenos
ENGLISH
panamapanamapanamapanama
Google






Hotel Hacienda del Mar — Isla San José, Islas Perlas, Panamá

Isla San José, Islas Perlas, Panamá


Escondido entre los acantilados del lado sudoeste de la isla de San José — la segunda isla más grande de las 90 que componen el archipiélago de las Perlas en Panamá, — se alza el Hotel Hacienda del Mar con vista a una cala volcánica de arena blanca y las aguas de azul profundo del Pacífico, colmadas de formaciones rocosas que desafían la gravedad.

A esta isla deshabitada salvo por el hotel Hacienda del Mar se arriba en 30 minutos en avión chárter o en un vuelo de Air Panamá desde el aeropuerto de Albrook, el antiguo aeropuerto de la Zona del Canal de Ciudad de Panamá. Después de un emocionante aterrizaje en la pista de tierra, tallada en plena selva tropical, le esperan unos vehículos cuatro por cuatro que avanzan a prisa por un llano camino de tierra bordeado de palmeras, cuyo único obstáculo es la carrera ocasional de una iguana cruzando. Luego de 15 minutos en coche, se llega a la recepción al aire libre, situada en la entrada de un edificio de tres pisos en la parte más baja de la propiedad.

El personal porta el equipaje a las habitaciones mientras usted se embarca en una breve orientación que incluye un cóctel de bienvenida adornado con sombrilla. A pocos pasos se encuentra el edificio principal, de dos pisos y construido con caña blanca. La amplia fachada se abre como una ostra y enmarca con su elegancia la gran terraza del segundo piso, donde se ubica el comedor principal de la Hacienda del Mar. El restaurante, sobrevolado por lapas y frecuentado con regularidad por tucanes pico iris, es sin duda la joya del hotel. Desde el ceviche de coco hasta el pescado fresco del día, preparado con deliciosas salsas de mariscos, anacardo o curry, cada plato se cocina consistentemente a la perfección.

Si se siente cansado después de un día al sol, la planta baja del edificio ofrece una variedad de actividades bajo techo. Esta casa club cuenta con un bar, una mesa de billar, dardos, juegos de mesa y una gigantesca pantalla plana donde los huéspedes se reúnen en las noches a intercambiar historias de los acontecimientos del día. Justo enfrente hay una sala recreativa para niños.

La tienda de regalos tiene casi todos los artículos de tocador que necesite, así como ropa y souvenirs, una agradable sorpresa en este lugar apartado, si ha olvidado algo. También hay una pequeña biblioteca donde el acceso a Internet se paga por minuto, un precio elevado que de paso hace las veces de recordatorio amistoso para desconectarse y relajarse.

Hacienda del Mar

La Hacienda del Mar ofrece una plétora de actividades. Los amantes de la piscina pueden observar las aguas del Pacífico mientras flotan o se mecen en una de las hamacas. La única desventaja de la piscina es que los azulejos que la rodean conservan el calor del sol, de modo que es prácticamente imposible andar descalzo. En la entrada de la casa club encontrará hojas de inscripción que le permiten escoger entre una amplia gama de actividades al aire libre, incluyendo safaris de noche, paseos en vehículos todo terreno y viajes de pesca en alta mar con la debida notificación (comunique cualquier necesidad de equipo específico con antelación). Es probable que el lujo adicional de que los expertos de la cocina preparen su captura del día aliente a los amantes de la tierra a aventurarse en el mar. Hay equipo de esnórquel, kayaks y motos acuáticas de alquiler para paseos por la costa.

Si bien Hacienda del Mar ofrece una variedad de lugares para refugiarse, las 14 casitas de caña son igualmente atractivas. Aunque son más rústicas que lujosas, son muy cómodas y los pequeños detalles como el servicio nocturno a las habitaciones les dan otra categoría. Todas las habitaciones tienen buenos artículos de tocador, ropa de cama con hilo de alta densidad, colchones cómodos y almohadas suaves, aunque los cubrecamas, de descoloradas flores moradas y verdes, le restan valor a las habitaciones que, en términos generales, están muy cuidadosamente equipadas. El borde de la propiedad está rodeado por diez casitas estándar equipadas con dos camas tamaño queen y armarios y mesas de noche estilo hacienda encima de frescas baldosas de terracota. Por lo general, gracias a los ventiladores de techo y la constante brisa marina, el aire acondicionado no es esencial.

Hacienda del Mar

Las ventanas con celosías de madera y cedazo se abren hacia balcones traseros con vistas al Pacífico y la playa en el lado oeste. Las casitas nueve y diez tienen vista al mar. Todas las suites tienen camas tamaño king, minibares, cafeteras y baños con encimeras de granito. Las suites junior no son más grandes que las estándar, pero ofrecen más privacidad. Una de ellas cuelga del escarpado risco que da hacia el sur, y la otra está un poco cuesta arriba, en un campo pequeño. Las dos casitas VIP están suspendidas precariamente sobre el agua, en la parte suroeste de la propiedad; la número 12 goza de una agradable vista a la playa. Ambas casitas VIP cuentan con grandes salas de estar de techos de paneles blancos (no de caña) y amplias habitaciones.

Entre las adiciones recientes se encuentran dos pisos de suites deluxe y VIP encima de la zona de recepción. En el segundo piso, dos suites VIP idénticas se conectan, y ofrecen salones separados con muebles cómodos con balcones que dan al oeste. Las suites VIP cuentan con muebles de madera oscura y piezas de arte decorativo que combinan con los colores del decorado: azul real y granate. Aunque la decoración de la suite deluxe del tercer se parece, esta ofrece vistas de la playa y el mar — que se disfrutan a través de una pirámide de vidrio desde un suntuoso sofá — y sillas de ratán a lo largo de la terraza. El dormitorio principal está al lado del baño grande (que tiene una combinación de ducha y bañera) y se conecta a una pequeña habitación con dos camas individuales. Las suites VIP y deluxe tienen el acceso más rápido a la sala de ejercicios, pequeña pero bien equipada, y al sauna de dos personas de la planta baja.

Los miembros del personal siempre están sonrientes y son muy atentos a las necesidades de cada cliente. Además, no solo son amigables, sino que además están bien capacitados y se enorgullecen de hacer un buen trabajo. No es de extrañar que algunos miembros del personal hayan estado en Hacienda del Mar desde el día de su inauguración. Lo único que el personal no ha logrado controlar son los molestos zancudos, también llamados jejenes, que aparecen principalmente al amanecer y anochecer. Se aconseja a los huéspedes que usen camisas y pantalones largos a esas horas. Lo bueno es que el clima es agradable. En comparación con las aventuras del lado caribeño de Panamá, quizá la ventaja del Pacífico sea la posibilidad de gozar de más días de sol.

Al igual que en Popa Paradise Beach Resort en Bocas del Toro, Hacienda del Mar es un lugar donde todos pueden descubrir un rinconcito del paraíso en una isla: jóvenes y ancianos, excursionistas de un día y visitantes de fin de semana aventureros amantes del aire libre y ociosos holgazanes.


Dirección web: www.haciendadelmar.net
Número Total de Habitaciones: 17
Tarifas publicadas: $330 a $525

Reseña y fotos Reseña y fotos Beverly Gallagher

Regresar a Página de Hoteles de Panamá
Regresar a Página de Destinos





Inicio | About Us | Contáctenos | Hoteles de Lujo | Tours de Lujo | Mapa de Sitio